La asociación participa en una propuesta conjunta con Prado Inclusivo para reflexionar, a través de las grandes obras de la pinacoteca, sobre la libertad para tomar decisiones en nuestras vidas.
El arte tiene el poder de actuar como un espejo de las realidades, inquietudes y derechos que nos definen. Bajo esta premisa, nuestra entidad participó en una actividad cultural y reflexiva organizada en colaboración con Prado Inclusivo y Amor Bize, neuropsicóloga del CEADAC (Centro de Referencia Estatal de Atención al Daño Cerebral) y educadora del museo. El proyecto, dividido en dos sesiones, puso el foco en un pilar fundamental para el desarrollo de cualquier persona: la autonomía y la capacidad de elección.
Esta enriquecedora iniciativa comenzó con un encuentro virtual diseñado para que los propios participantes asumieran el protagonismo desde el primer momento. De manera democrática, el grupo debatió y seleccionó las obras de arte que guiarían todo el proceso. Esta primera toma de decisiones abrió paso a un profundo diálogo sobre la libertad individual. Las historias plasmadas en los lienzos sirvieron para abordar dilemas cotidianos y trascendentales: desde determinar dónde o con quién vivir y en qué trabajar, hasta la libre definición de los propios valores, creencias o la autodeterminación ante el final de la vida.
Con la visita presencial al Museo del Prado, los asistentes pudieron contemplar cara a cara las obras seleccionadas previamente, consolidando en directo las reflexiones sobre el derecho a elegir el propio camino. Además de resultar una jornada muy amena y lúdica, la actividad sirvió para recordar que la autonomía no es solo un concepto abstracto, sino una práctica diaria que debe ser garantizada y respetada para todas las personas. Por ello, estamos trabajando con la intención de poder realizar otras experiencias similares pronto, convencidos de que abrir estos espacios de debate a través del arte sigue siendo un camino imprescindible.



