La alegría de volver a sentirme útil

Foto: Álvaro Lassaletta

Esta semana una amiga me ha dicho que tengo un brillo especial en los ojos. Y sé que tiene que ver con haber vuelto a retomar mi tarea profesional, aunque sea en dosis pequeñas.

Es verdad que ahora como psicóloga no puedo ver ocho pacientes diarios ni llevar tres grupos semanales. Mis nuevas limitaciones en la atención, la organización mental y la fatiga no me lo permiten. Pero sí puedo dedicar mi energía a uno o dos grupos semanales de una hora de duración. Y me llena de alegría y de ilusión el poder sentirme útil de nuevo. He aprendido mucho en estos últimos doce años, sobre todo acerca del camino de la aceptación de mi nueva situación, de las secuelas que persisten y de mi nueva identidad. Comparto mi aprendizaje, retomando mis habilidades como psicóloga voluntaria, en los grupos semanales con personas a los que de repente un día una especie de “terremoto” cambió su vida, como me pasó a mí,. También aprendo mucho escuchando y comprendiendo el proceso individual y el ritmo de cada persona. Me parece que es muy importante poder encontrarnos entre “iguales”. Eso nos da fuerza y nos hace ver más claro el horizonte.

Estoy segura de que cada uno desde su lugar puede hacer algo o retomar algo con lo que se siente útil.

¿Qué haces o crees que puedes hacer para sentirte un poco útil?

2 comentarios en “La alegría de volver a sentirme útil

  1. Entiendo muy bien esta entrada. Yo hace menos que me pasó (casi 2 años y medio), pero lucho día a día por intentar sentir que hago algo con utilidad (tanto para mí como para los demás). Y, honestamente, aunque es mucho menos de lo que me gustaría, lo que voy haciendo es mucho más de lo que en un principio podía ni siquiera imaginar. Creo que se pueden hacer muchas cosas útiles, incluso muchas más de las que esperábamos en un principio. Pero poco a poco.

    Un abrazo.

  2. Gracias Domingo, por compartir tu experiencia. Yo también creo que se pueden hacer muchas cosas útiles. Al principio, como quería que los cambios fueran grandes y muy rápidos, no valoraba suficientemente cada paso pequeño. Ahora he aprendido a valorar cada pequeño avance. Todo un aprendizaje.

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