La falta de conciencia corporal

Foto: Álvaro Lassaletta

He querido llamar a este post “falta de conciencia del cuerpo”, diferente a la falta de sensibilidad que puede que tengamos, además, algunas personas con DCA.

He estado todo el fin de semana auto-observándome en este aspecto y aunque suene contradictorio cada vez soy más consciente de la falta de conciencia corporal.

 

Mi cuerpo ahora no sabe calcular la distancia exacta del mismo a un objeto o una persona. El resultado de esto es que me choco frecuentemente con las cosas o con los otros. No de forma descarada, sino sutil. No me choco cara a cara sino que me choco con la esquina de la pared cuando voy a girar por el pasillo, o con el final del seto cuando estoy caminando, o con la mano de una persona cuando voy por la calle, o con el picaporte del armario o de la puerta si me levanto a oscuras por la noche para ir al cuarto de baño. Me he dado cuenta de que a oscuras normalmente también sabemos calcular nuestra distancia de las cosas en un recorrido conocido, como es el que realizo casi todas las noches. Y me doy cuenta de que el cerebro no calcula nada bien ni con luz ni sin luz. Gracias a darme cuenta de que pasa en la oscuridad me doy cuenta de que es el cerebro y no son mis ojos.

 

Muchas veces me hago daño en estos choques. Ayer me di un buen golpe en la mano con la esquina de la mesa del salón al ir corriendo hacia la puerta cuando sonó el timbre. Y hoy me he chocado con la uña larga y afilada de una señora mayor por la calle, que por cierto me ha mirado como enfadada, porque no entendía mi choque. Todo en la misma mano. Pequeñas tonterías sumadas.

 

Otra de las cosas que noto es que se me caen mucho las cosas de las manos. Más de lo normal, y mucho más si me comparo conmigo misma antes del DCA. Después de enfadarme mucho conmigo misma por atribuir esto a un descuido me he empezado a dar cuenta de que tiene que ver también con la conciencia corporal. Es como si no supiera exactamente dónde empieza el cuerpo y dónde termina, los límites no están claros. A pesar de esta explicación me sigo enfadando cuando se me cae el móvil al suelo por decimotercera vez en la semana. La última caída ha tenido consecuencias duras para mí porque como consecuencia de la misma se me ha estropeado definitivamente el botón de silenciar el móvil.

 

La forma de resolver, o más bien compensar, esta falta de conciencia corporal: una vez más, la atención plena. Si estoy con mucha conciencia y con mucha atención puedo poner atención visual a la distancia y me separo un poco más, por si acaso. Pero es difícil estar plenamente consciente y atenta todo el rato, sobre todo es agotador.

 

Y me gustaría saber si eso os pasa también a otras personas con DCA, y si os pasa conocer las estrategias que usáis para compensarlo.

 

 

11 comentarios en “La falta de conciencia corporal”

  1. Me pasa como a ti, soy bastante consciente desde el principio, me tropiezo con personas, esquinas, no están los límites definidos como antes, no calculo los espacios, tengo choques con puertas, paredes…No tengo buena vista pero antes del daño tampoco.

    • Muchas gracias Lurdes por recordarme los tropiezos, y los dos esguinces de tobillo recientes debido a esto. La médico rehabilitadora me recomienda taichi para volver a recuperar la sensibilidad corporal y seguro que también sirve para la conciencia y para la atención.

  2. Hola me recuerdas mucho a mí al principio, mis peores enemigos eran las farolas los árboles, las señales, los bancos… Al final, no me digas cómo aprendes a manejar mejor esas circunstancias. A mí tambiéne ha sido muy útil usar un bastón de ciego. Aprovecho mejor mi visión frontal y me siento más segura pues manejo mejor las distancias y evito muchos tropiezos y caídas y también la gente es más cuidadosa y comprensible y otros aspecto a favor evito ir con tanta tensión y mis músculos me lo agrdecen

  3. Hola Aurora,
    Coincido contigo en muchas situaciones que describes aquí y en tu libro, pero esta vez no. Tengo la misma destreza física que antes. Me canso más, pero sigo igual físicamente. Cierto es que ahora practico yoga, “toco el piano” para crear conexiones entre los dos hemisferios, intento leer… ya han pasado 6 años desde mi segunda operación y los avances son mínimos, pero ahí sigo. Mucho ánimo y fuerza. 💪💪

  4. Hola Aurora.

    En general, puede compensarse en algunos casos esa consciencia de lo corporal mirándose uno al espejo. Es decir, aumentando la percepción de lo corporal a través de una nueva constatación (por así decir), de que lo que vemos y se mueve etc., es nuestro cuerpo.

    Yo sugeriria la realización de ejercicios de “reconceptualizacón” o “recorporeización” frente a un espejo. Mover las manos, realizar movimientos complejos con brazos y piernas, en fin “devolverle” al cuerpo una consciencia de la corporeidad…, incluso más que de la propia consciencia anatómica propiamente dicha.

  5. Me tendría que observar más detenidamente. Si me noto problemas a tocar y coger cosas cuando estoy en la cocina guisando se me olvidan cosas y eso que suelo poner todo lo que necesito en la encimera pero luego me agobio y a veces si me siento torpe con las manos porque no las cojo bien y se me caen Por eso no me gusta que entre nadie en la cocina y se pongan a mi alrededor cuando estoy cocinando porque me pongo nerviosa. Aunque a mi marido y mi hija se enfadan porque les cuesta mucho saber que he cambiado y recordar mis problemas tras el daño cerebral. Con quien más convivo es con mi marido porque mis hijos están medio emancipados a veces le digo que le temo al fin de semana porque aunque son días que estoy más acompañada me pongo nerviosa con su presencia y sobre todo que yo sepa recuerde e intente hacer y comprar lo que le gusta , pero el no se pone en mi lugar y no suele pensar lo que me gusta y en que situaciones estoy mejor. No se si es por un problema de machismo que ellos esperan que hagas lo que le gusta y no piense en lo que las mujeres nos gusta y necesitemos.
    Perdón he cambiado algo el tema pero era una parte que quería conectar .

  6. Hola Aurora,
    Me pasa algo bastante similar, aunque yo lo atribuía a otra cosa. pero esto son deducciones mías, conste que no tengo ningún conocimiento médico eh, 🙂
    Para mí, lo que me ocurría era que tenía el “equilibrio alterado”, o así lo explicaba yo jeje. Al principio era incapaz de sentarme en un taburete porque me caía… por suerte eso ya está superado.
    Pero también me cargué la pantalla del móvil! lo llevaba en un bolsillo y choqué con la esquina de una mesa al pasar rápido para abrir una puerta. Yo creo que visto lo visto, nos tendrían que hacer un descuento! jajaja.
    Cómo lo soluciono? ya me conozco la esquina maldita, he chocado varias veces, y dejo una distancia de seguridad de medio metro. (aunque yo piense en ese momento que no es necesario, que no me voy a chocar… sabéis no? 🙂 )

    Por otro lado, a mí se me quedó medio cuerpo paralizado ( el lado izquierdo, y soy zurdo) y poco a poco se ha ido recuperando y ya puedo hacer una vida normal, pero me da la sensación que esta mitad del cuerpo ha tenido que aprender de nuevo todo el proceso del movimiento, y no se mueve de una manera tan fluida como la parte derecha. Si me fijo con detalle en un espejo al andar, veo que la parte derecha se mueve fluida y coordinada, mientras que la izquierda es más rígida, como medio robot. De esto me doy cuenta sólo yo, claro.
    Y lo noto por ejemplo, al llevar un líquido con la mano izquierda ( agua, café, etc), que por muy despacio que vaya, siempre se me cae un poco. Pero no pienso cambiar de mano jajaja

  7. Con respecto a lo comenado por Lola, ( y quizá me meto donde no me llaman) decirte que yo creo que se lo tienes que explicar a tu marido despacio y claramente y poníendote en su lugar, es decir, como una persona que no entiende lo que ocurre, que no sé da cuenta de que hay un daño invisible. Y repertirlo tranquilamente las veces qeu haga falta, qeu a ellos también se le olvidan cosas 🙂
    A mí me sirvió como ayuda para explicarle una cosa a mi mujer que me daba la sensación que no entendía y no me hacía mucho caso , darle a leer un artículo de Aurora relacionado con lo que me ocurría, con lo que quería explicar.
    Aurora es una persona que nada tiene que ver conmigo pero que “casualmente” le ocurre lo mismo, y además es psicóloga, y a la persona a quien se lo explicaba le ayudó mucho a entenderlo y a qeu lo viese como una “Enfermedad”, no como algo que me inventase. Y probablemente estuviese mejor explicado…

  8. jajajaja A mi me pasa lo mismo. Cuando he ido a yoga, la gente mueve las manos hacia dentro o hacia fuera pues yo no lo se hacer!!! Mis manos van cada una a su bola. Si hablamos de los pies me pasa lo mismo, empeorado mas aun porque un pie lo tengo inmovil… Si estoy por casa y una vez intenté ayudar a mi madre… Me corte “el dedo” era navidad, mi madre dijo que eso no pasaba nada… pues bien semanas más tardes… resulta que me había cortado el tendón. No tengo tendón y ese dedo pues eso poca fuerza tiene. Por no decir , las veces que me he caído…

    Todo se mejora… como también mirar cuando vas a cruzar por la calle… pero realmente solo te dura unos días que lo haces…
    Es lo que hay…

    Para que encima luego te vean tope maja y te digan que no tienes nada.

  9. A mí me pasa exactamente lo mismo; me ayuda mucho el ejercicio físico, en mi caso el aquayim y pilates, también me recomendaron yoga, te ayudan a tener más conciencia de tu cuerpo. Ahora en verano que relajo bastante la rutina de ejercicios estoy mucho peor, de hecho a estas alturas del verano ya estoy muy torpe y deseando volver a la rutina normal.

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