Matemáticas para evitar el cansancio

Foto: Álvaro Lassaletta

Uno de mis síntomas más estables y que, aunque mejore, siempre me acompaña es la fatiga. Tras cualquier actividad física moderada, pero sobre todo, después de una actividad cognitiva intensa la fatiga aparece. En distinta graduación, según la actividad.

Es gracioso, en el colegio yo era de “letras puras”, pero actualmente estoy desarrollando al máximo mi capacidad matemática, para poder evitar el cansancio.

Para poder cumplir mis objetivos en el día a día y que la fatiga no me haga cancelarlos tengo que trabajar mucho la ANTICIPACIÓN, si no estoy perdida. Siento que tengo una cantidad de energía mucho menor y limitada. Me ayuda imaginarme mi energía como una caja de dominó, con sus 26 fichas… y tengo que calcular muy bien en qué las empleo y cómo las reparto para que no se me gasten todas de golpe.

Si quiero escuchar una conferencia interesante, para la que quiero estar atenta y con la cabeza despejada sé que tengo que llegar pronto, no viajar en metro, irme a las primeras filas y ponerme en un asiento del centro, para evitar que los ruidos de personas entrando o saliendo me distraigan.

Muchas veces si veo que mi cerebro se empieza a saturar tengo que abandonar una actividad antes de que termine. Al principio esto me frustraba mucho, sobre todo si era algo grupal y tenía que dar muchas explicaciones sintiendo que los demás no llegaban a entenderlo. Actualmente, aunque a veces siga siendo frustrante, lo conozco, lo entiendo y ya no aspiro tanto a que lo entiendan todos.

Un año y medio después de escribir este post me doy cuenta de cómo el cansancio sigue siendo el nuevo “amigo” con el que he tenido que aprender a convivir.

6 comentarios en “Matemáticas para evitar el cansancio”

  1. Hola me llamo diego, a mi también me acompaña mucho la fatiga.
    ?me puedes recomendar ejercicios matemáticos para mitigarlo?

  2. Hola Diego. Gracias por tu comentario. Con las matemáticas en este post me refiero en concreto a la capacidad matemática de calcular la energía disponible para no agotarme demasiado. No conozco ejercicios matemáticos para mitigar la fatiga, pero como digo en el artículo si aprendo a calcular bien cuánto tiempo puedo aguantar en una actividad y no me excedo de ese tiempo consigo estar menos cansada.
    Ayer por la noche teníamos un concierto con mi coro a las 21:00. Como era algo muy cansado para mí no programé nada desde la hora de comer y estuve descansando toda la tarde para poder rendir en el concierto.
    Si tengo cuatro fichas de energía y sé que el concierto se va a llevar tres sé que sólo podré gastar una antes. Si gasto más llegaré al concierto muy cansada y no podré cantar bien o mi espalda no aguantará.
    Espero que entiendas lo que quiero decir.

  3. ¡Alucino! A mí también me pasa lo de la espalda…
    Voy a yoga 2 veces por semana y al fisio cada 3 semanas. Así consigo descontracturar (nunca antes me había pasado…) la espalda. Me estabilizo, pero ahora en agosto… ¡puf!

  4. Hola becasel yo también reciente también me pasa lo de la espalda ya me quedé tres veces enganchando y mucha fisio y también hago yoga y piscina y ahora todas ellas son como mi parte de medicación y mi mayor secuela es el cansancio mental como ya esplicaban en el video es brutal y no te lo entiende y no visible un abrazo

  5. Hola, soy nuevo en esto del DCA. Al parecer, en mi caso, parece que el origen podría estar en la polio que padecí de pequeñito, y que ahora me ataca con severidad con el SINDROME POST POLIO. Mi fatiga es extraordinaria, tanto la física como la cerebral. En la unidad de rehabilitación cognitiva me indican diferentes ejercicios, programas de ordenador (SMARTBRAIN Y UNOBRAIN), y aquí quiero llegar en este post. Al hacer algunos ejercicios muy concretos mi cabeza se pone a punto de estallar, ronroneo, mareos etc. ¿Pero ojo, solo con algunos! Lo que al parecer es debido a la localización en el cerebro de la afectación y su extensión.
    Por otro lado os comento la complejidad de cada caso con un ejemplo que me ocurre a mí. Me he inscrito a un curso de dibujo y a otro de pintura, en días diferentes y separados, una vez por semana cada uno. Pues bien, acabo el dibujo muy cansado, pero… puedo seguirlo bien, pero con mucha paciencia. Sin embargo, las clases de pintura me cuesta seguirlas (las mezclas de colores, sus proporciones, matices etc), y al terminar, me tengo que ir a acostarme agotado.
    Muy compleja nuestra realidad. La mía lo es y ahí ando tratando de aceptar, aprender y cultivar mi paciencia. Ya llegarán mejores condiciones, tiempos diferentes… y vientos más favorables. Así lo vivo y trabajo para ello.

  6. Hola, a mi hija ( con DCA, deportivo) le sucede que tiene 4 horas de Universidad un dia a la semana y se vuelve antes de terminar, son muchas horas creo para ella, cuando son dos horas aguanta. Igual viene “cansada”. Le he recomendado “una sola cosa intensa al día” , como en tu libro, pero no quiere hablar mucho del tema del accidente, ya son 2,5 años. Saludos Aurora!

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